Cada día nos bombardean con nuevas herramientas o plataformas tecnológicas que favorecen el trabajo en equipo dentro de las empresas. A continuación surgen las preguntas del millón y las más repetidas: ¿Cuál es la más adecuada? ¿Cuál es mejor? ¿Pero esto funciona?. Ante tales preguntas sólo podemos decir una cosa: no existe la herramienta perfecta ya que todas las herramientas tienen sus pros y contras, por lo que cada empresa debe evaluar cúal se ajusta más a sus necesidades. Llegados a este punto aconsejo la lectura del post No existe la mejor herramienta de trabajo colaborativo de Julen Iturbe.

Es importante concienciarse de que las herramientas no son lo más importante aunque eso sí, ayudan. Son muchas las empresas que se suben al carro con la inocencia de que todo ya esta resuelto, y se sientan a esperar lo resultados tras la instalación de sus maravillosas tecnologías.
Como loco del deporte me gustaría hacer una analogía, igual que él que se compra una bici carísima (lo que puede ser muchisímo dinero…) pero no se molesta en salir a entrenar o mantiene el nivel con lo que dicha adquisión dudo de que le proporcione grandes diferencias aunque eso sí: el garaje estará mucho decorado y tendrás la bici más guay para ir a comprar el pan :)

Moraleja de todo esto “ No por implantar lo último en tecnología esta todo hecho y los resultados llegarán solos ” Est actitud sólo es valida para autocolgarse medallitas y crecer el ego empresarial.
Pero la cultura organizacional es mucho más que eso, y es más, actuando de dicha forma sólo conseguiremos mostrar como casi inalcanzables a los entornos colaborativos, quedandose como un término teórico y poco práctico para el día a día de las empresas.

El tener que adaptar o modificar la cultura de una empresa es algo que requiere tiempo, evidentemente es un ilusión el poder cambiarla de la noche a la mañana, existen multitud de hábitos organizativos que requieren de mucho esfuerzo y concienciación para su modificación. Nunca podemos olvidar que las empresas están compuestas por personas y éstas serán las máximas responsables para provocar el cambio. Seguro que hay muchísimos gurus que nos pueden orientar para conseguir nuevos comportamientos de los miembros de un equipo.

Por último estos cambios en la cultura organizacional no son fáciles y entre los problemas que pueden surgir nos podemos encontrar:

- De comunicación y control,
- Reducción de la autonomía estratégica de las personas
- Derivados de la necesidad de armonizar y coordinar las decisiones
- De seguridad
- Competitividad negativa entre empleados
- Problemas con el apoyo de la dirección

¿Se os ocurren algunos problemas más? Estáis de acuerdo con el planteamiento…