En la actualidad son muchas las exigencias a las que nos someten en el trabajo, dentro de unos escenarios de incertidumbre que ponen a prueba nuestras competencias. Es decir, trabajo que tienes que intentar hacer en el menor tiempo posible.

Una afirmación muy acertada dice lo siguiente: La gran dolencia occidental en un mundo globalizado es la velocidad, que se impone en todos los aspectos de la vida. Y vaya que si es cierto… Para todos aquellos que no lo conozcáis os recomiendo el libro Elogio a la lentitud, libro ameno y donde se desmonta las formas de vida que llevamos acorde al sistema. Tras su lectura creo que a través de pequeños hábitos podemos combatir el sistema de vida marcado y desde luego apetece leer aún más algo sobre teorías de decrecimiento. Pero eso es otra historia que no era el propósito de este post.

Situándonos en el título, hablaremos del término resiliencia que tomado de la física, se refiere en esa ciencia a la capacidad que tienen los materiales de volver a su forma cuando son forzados a deformarse. Pero en el ámbito que nos interesa que no es otro que las ciencias sociales este término se refiere a la capacidad humana de enfrentar, sobreponerse e incluso ser transformado por las experiencias de adversidad.

El ser humano evidentemente no es un individuo aislado, sino que es esencialmente un ser social y además cumple un rol laboral que se ve afectado por las perturbaciones del medio donde trabaja. Esta capacidad para sobreponerse implica naturalidad convirtiéndose en una competencia clave en las organizaciones donde el reto consiste en entender la dificultad para adoptar una respuesta adecuada. Pero no es solo flexibilidad para adaptarse a la nueva situación de incertidumbre sino que puede transformar al individuo. Como comenta Nacho Muñoz no existen fórmulas mágicas para implementar dicha competencia en las organizaciones y lo que prima es el sentido común.

En conclusión, las personas resilientes son las que antes los cambios que se puedan producir en el entorno laboral, presentan un mayor desempeño a otros y obtienen beneficios mejorando su competitividad ante situaciones adversas.