Por fin llegaron las vacaciones, tiempo de desconexión y el momento marcado para enfrentarse a esa gran dolencia occidental llamada velocidad, desafiándola a través de una vida contemplativa.
En mi caso particular he aprovechado mi tiempo, debidamente dosificado previamente, para leer varios libros pendientes que por uno u otros motivos no había terminado de leer.
En esta entrada el libro a tratar es El libro negro del emprendedor, el cual ha llegado a mis manos debido a las constantes recomendaciones de la web y que se encuentra en todas las listas de lecturas recomendables para emprendedores.

En primer lugar debo de decir a favor del libro, que es de rápida lectura y fácil comprensión. Ataca al fenómeno del emprendimiento con una visión eminentemente práctica basada en ejemplos reales lo que explica sus recomendaciones. Las temáticas abordan el fracaso y no el éxito, lo cual hoy en día no es fácil de encontrar en literatura empresarial que se convierte en muchos casos en listas cerradas de cómo conseguir el éxito ( imagino que también para vender el mayor número posible de libros :))

Una idea que me ha gustado y que comparto con el autor es la que defiende la idea como el vehiculo de la actividad emprendedora pero nunca una motivación sólida y duradera. Lo que me hace recordar la diferencia entre persona creativa e innovadora, que en esencia radica en que ésta última lleva tal idea al mercado mientras que una persona creativa propone pero no culmina su lanzamiento al mercado.

Estoy de acuerdo que para emprender es necesario tener argumento y no te puedes lanzar precipitadamente ya que sino de lo contrario lo único que se conseguirá es engrosar el porcentaje de fracasos.

Por este motivo el libro se centra en adelantar al futuro emprendedor o áquel que ya tenga su empresa los motivos más comunes por los que su negocio puede fracasar a la hora de emprender, entre estos motivos os encontraremos los siguientes:

- De un lado nos encontraremos los que afectan a la persona emprendedora, la cual debe estar motivada y preparada para lo que le viene encima. La persona debe disfrutar con la incertidumbre y la inseguridad a la cual se deben enfrentar normalmente para que su negocio vaya hacia delante.

- Otro aspecto esencial son las personas implicadas, véase los socios, la recomendación del libro es clara: “si es posible, no tener socios” siendo los mismos simples recursos y si no hay más remedio seleccionar mediante criterios de elección previamente definidos.

- En referencia a la idea de negocio creo que hace las anotaciones más acertadas al exigir poder explicar la idea en menos de 30 segundos y saber que no sólo de ella depende el éxito, y claro esta, pasar el correspondiente filtro de estupidez que nos permita crear un modelo sostenible. El tratamiento a dichas ideas ya la expuse en Las ideas como motor de cambio

- Otra recomendación es asumir su impacto en el aspecto familiar y no hacer depender el negocio de las necesidades familiares.

Hay un matiz final que me ha encantado, no es otro que la diferenciación entre emprendedor y empresario siendo este último el gestor y aquel que sabe retirarse a tiempo.

Para terminar esta exposición de ideas a tener en cuenta si vais a emprender os dejo una frase que reza lo siguiente: “Fracasar no es perder. Es no haber intentado”