El otro día leía un post  que rezaba  acerca de que hay  vida después del organigrama. Y desde luego  la función de RRHH no es ajena a la revolución organizacional que modifica las formas de trabajar en las mismas.

Una cosa queda claro y es que estamos en época de cambio. Son muchas las voces  que hablan sobre entornos colaborativos, innovación, nuevas formas de gestión,  palabras mágicas que adormecen los oídos de los empresarios.

El cambio de la función de RRHH  lafactoriahumana.comPero como siempre se ha dicho una cosa es la teoría y otra el día a día de la empresa, que debe de luchar por instalar estos principios en su funcionamiento diario. Declarando una guerra abierta a estructuras jerárquicas  para convertirse en empresas basadas en el conocimiento donde las personas que la componen son el mayor elemento diferenciador en unos tiempos donde son el único elemento diferenciador.

Para ello los departamentos de RRHH deben de dejar de ser elementos estancos para ser permeables al exterior siendo exploradores, estratégicos y mucho más pequeños de lo que lo son ahora. Pudiendo ser los abanderados de dicha causa, ya que son los RRHH quienes deben de  dirigir estratégicamente la fuerza de trabajo garantizando una adaptabilidad futura según el devenir de la organización.

Leyendo esto parece fácil pero nadie dijo que un cambio cultural y organizacional fuese fácil y menos aún en organizaciones donde el paradigma de control sigue ejerciendo un férreo marcaje que impida la generación espontánea de ideas y se convierta en el mayor obstáculo de la innovación.

Las empresas deben de superar una serie de elementos que les permitan la generación de una nueva estructura permitiendo una mejor respuesta a  los desafíos que se presenten.

Un factor esencial  es el compromiso de la Dirección, porque basta una pequeña idea para llegar a todo el mundo y dicho principio inspirador debe de ser fiel reflejo de toda la organización.

La conexión del talento debe permitir una mayor apertura que asegure la acumulación del conocimiento que incentive el compromiso y motivación del mismo.

Afortunadamente estamos en una época de cambio donde la primacía de la colectividad frente a la individualidad garantizará el futuro de las organizaciones.