Queda claro que estamos inmersos en una época de cambio, en la que la filosofía 2.0 ha venido para quedarse y personalmente creo que luchar contra ella resulta algo díficil pero evidentemente cada uno puede elegir.
La interdependencia económica actual exige a las empresas una constante adaptación al cambio o resiliencia entendidad como la capacidad de adelantarse a los cambios y no solo actuar una vez producidos. Dicha capacidad también ayuda para superar las incertidumbres que se producen en el entorno.

En este sentido la innovación es un cambio útil en la empresa, pero no algo necesariamente nuevo, sino que una mejora de procesos también lo es. Y útil, como el ansiado beneficio esperado por dicha actuación. Hace poco leí un artículo científico que defendía el papel de los movimientos sociales así como su influencia en la actividad emprendedora y la creación de nuevos productos en mercados emergentes. Este caso de estudio particular hablaba del medio ambiente pero sí esto lo aplicamos al mundo de la empresa, podemos ver como día tras día las nuevas tecnologías ofrecen nuevas posibilidades de negocio así como constantes mejoras dentro de las organizaciones.

Hay muchos tipo de cambios, en los procesos de producción, cambios en el producto… aunque siempre que se nos acaben las ideas, nos quedan las nuevas tecnologías, convertidas en el cambio fácil. Actualmente con la importancia que está asumiendo la presencia de la empresas en internet vemos como éstas se adaptan a la filosofía de la web. Y esto mismo es innovar, aunque claro, no todas lo hacen de forma correcta, aunque eso es otra historia de la cuál ya hablaremos próximamente.

La innovación tiene cabida en casi todos los aspectos de la empresa, y claro también en la gestión de personas pero todo esto tiene un riesgo. No es otro que la innovación crónica, es decir, realizar cambios constantes sin dejar que estos se afiancen, con lo que no es posible obtener rendimiento. Para ejemplificarlo podemos diferenciar entre una persona creativa y una innovadora, mientras que a la persona creativa siempre se le ocurrirán mejores ideas, con lo que ninguna de ellas llegará al mercado al tener siempre una nueva idea mejor, y en este sentido la persona innovadora sí es capaz de llevarla al mercado.

En conclusión, la innovacón es una asignatura obligatoria en la empresa pero OJO!! ten cuidado con que se te repita :)